Ligera y refrescante, esta mascarilla absorbe el exceso de grasa y las impurezas de la piel, previene la aparición e brillos y afina los poros dilatados.
Fórmula casera: mezcla un yogur natural con tres fresas machacadas. En caso de acné, añade unas gotas de limón o, mejor aún, una cucharada de arcilla blanca. Deja actuar 15 minutos.
